Impacto del COVID-19 en el empleo a nivel mundial y en América Latina
Por Carlos A. Paez Espinal y Diana K. Hidalgo Hidalgo
Tras la paralización de la actividad económica por COVID-19, en América Latina y el Caribe, se ha producido un shock negativo acentuado en el mercado laboral que ha comprometido millones de puestos de trabajo. En consecuencia, se observa una reducción o nula recepción de los ingresos en los hogares ante las medidas de distanciamiento social y cuarentena (OIT, 2020).
A nivel global, el sector de servicios es la actividad económica más vulnerable debido a su naturaleza al depender en su mayoría de los contactos interpersonales con el cliente. Asimismo, en la región, los sectores que probablemente sufran las mayores contracciones —comercio, transporte, servicios empresariales y servicios sociales— son las que proveen el 64% del empleo formal (Figura 1). De igual importancia, el 53% del empleo en la región (equivalente a 140.000.000 de personas) se da en actividades informales, las cuales también serán inclusive más afectadas (CEPAL, 2020).
Por otra parte, en el 2016, aproximadamente el 53% de trabajadores de América Latina y el Caribe trabajaban en el sector informal (Tabla 1). En detalle, el grupo promedio que labora en la informalidad está compuesto por mujeres jóvenes oscilando entre 15 y 24 años con secundaria completa o sin estudios (OIT, 2018). De manera que, ante el presente escenario por el coronavirus, durante el 2020 se espera un incremento de las tasas de desempleo formal debido a la drástica reducción de la demanda laboral por el estancamiento de la producción y deterioro de la demanda interna por bienes y servicios. Por consiguiente, se espera un incremento del empleo informal durante la crisis sanitaria al ser necesario para las personas optar por una alternativa con el cual poder subsistir o conservar su nivel de ingresos.
Hasta la fecha, la repercusión de la pandemia en el mercado laboral ha desencadenado una crisis sin precedentes, ya que todo tipo de empresas se encuentra afrontando arduos problemas como la pérdida de empleados, concentrándose en el sector servicios. El panorama se presenta pesimista acerca de la pronta recuperación del empleo formal, ya que las proyecciones económicas a medida que transcurren las semanas han empeorado al pronosticarse una recesión mundial para el presente año y, por otro lado, los ya elevados índices de informalidad en la región se incrementarán aún más, viéndose perjudicados los Estados, en vista que percibirán significativamente menos ingresos por la recaudación de impuestos.
Tabla 1. Tasa de desempleo informal total en América Latina y el Caribe y el mundo
(en porcentajes)


Fuente: OIT, Women and Men in the Informal Economy.

Fuente: Cepal (2020)
Link: https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/45337/6/S2000264_es.pdf
Referencias bibliográficas
CEPAL. (2020). América Latina y el Caribe ante la pandemia del COVID-19 Efectos económicos y sociales. Informe Especial N°1 COVID-19.
Organización Internacional del Trabajo (OIT). (2020). Covid-19 y el mundo del trabajo: repercusiones y Respuestas. Recuperado de: https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---dgreports/---dcomm/documents/briefingnote/wcms_739158.pdf
Organización Internacional del Trabajo (OIT). (2018). Políticas de formalización en América Latina - Avances y desafíos. Recuperado de: https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---americas/---ro-lima/documents/publication/wcms_645159.pdf