Distanciamiento social ¿única barrera de protección contra COVID-19?

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Por Lic. Fiorella M. Celis Domenack

De acuerdo a las normas nacionales actuales para la convivencia social a consecuencia del COVID-19, se exige mantener una distancia entre personas no menor a 1 metro, principalmente al acudir a mercados y otros centros de venta (1). Esta medida se ha tomado como una forma de frenar la propagación del virus y así suprimir nuevos casos. Sin embargo, la falta de “distancia física” es evidente al acudir a centros de abastos ubicados en distritos con mayor población, donde se observan largas colas para ingresar o acceder a un puesto comercial. Esto representa el principal “foco de contagio”. Cabe mencionar que las farmacias, boticas y bancos también son focos infecciosos, pero con menor concentración de personas, es donde la distancia social marca la diferencia con respecto a la propagación entre los diferentes establecimientos mencionados.

Existe la obligación de salir para la mayoría de peruanos y las razones son: “mantener alimentos en el hogar, tener medicamentos en stock, mantener su fuente ingresos, entre otras”. El dato que confirma una de estas razones es que solo el 22% de hogares pobres en el Perú tiene una refrigeradora (2), por ello es lógico pensar, que el resto de familias no cuentan con un medio que les permita conservar sus alimentos por muchos días, lo que los obliga a salir frecuentemente para abastecerse de víveres. También, es parte de las costumbres peruanas consumir alimentos frescos y acudir a los mercados para obtener estos productos.

Debemos tener presente que el distanciamiento social es paradójico, como menciona Abdullah Shihipar (3) en el New York Times, ya que, es necesario como medida para contener la propagación del virus, pero la soledad, como consecuencia puede enfermarnos. Por ello, es necesario recalcar que el distanciamiento social no significa que toda interacción humana deba detenerse, una manera de mantener el contacto es mediante el uso de la tecnología.

El uso de mascarillas y el lavado de manos son idóneos para protegernos de un posible contagio; sin embargo, estas medidas no son suficientes para evitar la transmisión. Esto conlleva a reflexionar sobre el porqué del aumento de nuevos casos en la población ¿es acaso el distanciamiento social la última defensa que tenemos?

 

Referencias bibliográficas

1.- Presidente de la República. Decreto Supremo que establece las medidas que debe observar la ciudadanía hacia una nueva convivencia social y prorroga el Estado de Emergencia Nacional por las graves circunstancias que afectan la vida de la Nación a consecuencia del COVID-19. Lima; 2020.

2.- INEI: Nivel de pobreza en el Perú se redujo levemente en el 2019. 2020 mayo: 1-11.

3.- Shihipar A. Coronavirus and the Isolation Paradox. The New York Times. 2020:1-2.